variosOvarios

El podcast en el que , más que hablar, rajamos como dos amigas que se juntan en un bar para ponerse al día y hablan de temas tan dispares, pero tan comunes, que, en el fondo, acaban siendo conversación de todos alguna vez, como las redes sociales, las relaciones, el sexo, los ex, la actualidad, el feminismo…sin filtros. Con algo de nostalgia, propia de dos mujeres cerca de los treinta, que, a veces, no sabemos comportarnos como adultas, pero seguimos riéndonos de la vida como si tuviéramos quince.

Disponible en Ivoox (variosOvarios), Spotify (variosOvarios) y algunos de los capítulos en Youtube (variosOvarios). 

En nuestro primer programa «VariosOvarios» hacemos un pequeño viaje por las distintas redes que hemos ido utilizando desde adolescentes. A través de nuestras propias anécdotas viajamos por el nostálgico Tuenti donde no fingíamos quiénes éramos hasta el más impostado mundo de Instagram donde el postureo lo ocupa todo.

En este segundo capítulo, nos hemos puesto algo nostálgicas, pero no más que este 2020. Porque sí, estamos rozando los treinta, pero pasamos de los convencionalismos de la edad. Y, aunque la resaca nos dure dos días y alguna vez (no demasiadas) nos hayan llamado señoras por la calle, nosotras seguimos disfrutando de la vida como las de veintipocos, porque los treinta no nos dan miedo (solo un poco).

Como no podía ser de otra forma, se acercan estas fechas y en variosOvarios se abrió el debate: ¿Qué clase de persona eres?, ¿el que odia la Navidad como el Grinch o estás mimetizado y ya tienes el árbol montado y el cutre jersey navideño elegido?
Con nuestro primer invitado, Guille, discutimos y nos reímos, pero no nos quedó muy claro si ya os podemos decir: Feliz Navidad

La envidia, nuestro pecado capital.
Después de la resaca navideña y con una histórica nevada de por medio que nos ha impedido juntarnos, ya estamos de vuelta con nuestro cuarto capítulo. Empezamos este 2021 con micro nuevo, (no es colaboración, a no ser que los Reyes cuenten) hablando de la envidia, nuestro pecado nacional, quiero decir, capital. Y es que quien no haya tenido nunca envidia que nos cuente el secreto, aunque me da que no le vamos a creer.