Berlín,  Viajes

Berlín en 3 días

Después del post: Antes de viajar a Berlín, vamos ahora con nuestra ruta por esta ciudad (y alrededores) en 3 días. Como ya os conté en el post anterior, en este viaje me decidí por contratar alguna excursión guiada. No es la opción por la que me suelo decantar, pero creo que en el caso de Berlín es la más acertada y, sin lugar a dudas, para mí fue un gran acierto. Pero para el que no le guste viajar guiado y prefiera ir a su aire, os voy a explicar todo lo que vimos en estos días.

1º DÍA: Patios y barrio judío

El avión salía desde Barcelona a las 9:30, por lo que a las 12:05 ya estaba aterrizando en el aeropuerto Berlín Schonefeld. Para llegar a la ciudad, ya expliqué en el post de los preparativos las diferentes opciones y que en mi caso la mejor era el tren, línea S9, parando en la estación de Berlin Greifswalder Straße station y a poquitos metros se encontraba el alojamiento: Central Hostel Berlín. Un pequeño hostal súper recomendable, con habitaciones muy limpias y bonitas, con televisión. Como ya comenté, el baño es compartido, pero perfectamente limpio y cómodo; una cocina muy completa y un saloncito con WiFi gratuito.

Para esa tarde, tenía preparada la excursión con Civitatis por los patios y el barrio judío a las 16:30 horas durante las siguientes tres horas. Se trata de una visita muy especial por una zona de Berlín que probablemente si se va por libre pasaría más desapercibida. Durante la visita te explican la historia de este pueblo, las primeras expulsiones, las relaciones con el resto de religiones y culturas, los judíos durante la segunda guerra mundial, la Noche de los Cristales Rotos, la Conferencia de Wannsee. Además de esa parte histórica, visitas preciosos patios que esconden infinidad de galerías de arte. Y, también, un museo sobre una fábrica donde los dueños consiguieron salvar a una gran número de judíos.

Para el caso de que lo hagáis por libre, os pongo los puntos más emblemáticos de la visita. Al norte de Alexanderplatz se encuentra Mitte, donde, antes de la segunda guerra mundial, se asentó una de las mayores comunidades judías.

  • Nueva Sinagoga de Berlín: está en la calle Oranienburger Strasse y desde el s. XIX fue la principal sinagoga de la ciudad. Está coronada por una gran cúpula dorada que es visible desde cualquier punto de la ciudad. Durante la “Noche de los Cristales Rotos” en 1938 sufrió serios daños por un incendio y con la Segunda Guerra Mundial resultó muy dañada por los bombardeos.
  • Plaza Rosenstrasse, donde está el monumento Block der Frauen (Bloque de las mujeres), que rememora las Protestas de Rosenstrasse que fueron llevadas a cabo por las mujeres arias casadas con judíos cuando estos último fueron detenidos y recluidos en un edificio de esta calle, consiguiendo, así, su liberación.
Plaza Rosenstrasse
  • Antiguo cementerio judío de Berlín en la calle Grosse Hamburger Strasse. En su entrada, hay un conjunto escultórico en memoria de los miles de judíos deportados durante el nazismo.
  • A lo largo de esta calle (Grosse Hamburger Strasse) se mantienen edificios intactos tras la Segunda Guerra Mundial, donde puede verse los estragos de los bombardeos y de la metralla, como recordatorio de su pasado.
  • En las calles del Barrio Judío es importante ir mirando el suelo de vez en cuando porque se encuentra salpicado de pequeñas placas doradas con el nombre de la familia judía que habitó en la casa frente a la que están y el campo de exterminio al que fue deportada. Se trata de un proyecto que aún hoy en día va creciendo por las aportaciones de los familiares de las víctimas.
  • En cuanto a los patios, hay que destacar la calle Rosethalen Strasse donde se encuentra el mayor conjunto de patios cerrado de Alemania: Hackesche Höfe. En ellos se encuentran galerías de arte, tiendas, restaurantes, teatros… Es una zona muy rica en cultura y arte. Por destacar alguno de los patios: Endellscher Hof, Theaterhof.
  • Mención especial merece el patio Haus Schwarzenberg, no por ser de los principales, sino porque en él se encuentra el Museo de Otto Weidt. Este museo, que es gratuito (horario todos los días de 10:00 a 20:00), es muy interesante. Muestra la historia del taller de cepillos y escobas del empresario alemán Otto Weidt, el cual durante la Segunda Guerra Mundial empleó y escondió a decenas de judíos ciegos y sordos para evitar la extradición (solo por la explicación de este museo por la guía ya valió la pena la visita)
Patio Haus Schwarzenberg
Museo de Otto Weidt

Además de enseñar de una forma muy amena el barrio judío, la guía nos enseñó uno de los rincones con mayor encanto que vimos en Berlín. No sé muy bien cómo podría describirlo, es una especie de antigua casa okupa en la que se ha congelado el tiempo; edificio con más de 100 años de vida que se conserva tal cual, después de pasar por la primera y segunda guerra mundial y la guerra fría, y que ahora se ha convertido en restaurante, bar y sala de baile. Todo en uno. Se trata de Claerchens Ballhaus. Y, aunque finalmente no fui a cenar allí, las opiniones son muy buenas, se come barato y bien. Y además cada día hay clases de un tipo de baile distinto.

2º DÍA: Postdam y Mercado Mauepark

Por la mañanita pronto, a las 10, comenzaba la excursión a Potsdam, también con Civitatis. Desde Alexanderplatz (que es el punto de encuentro para todas las excursiones) cogemos el tren (Zona A-B-C) que nos lleva hasta Potsdam, donde llegamos en unos 40 minutos.

En Potsdam hay muchas cosas que ver y por ella ha pasado mucha historia alemana: fue la residencia de caza de Federico Guillermo I en 1660, la residencia de la familia real prusiana y fue también donde se decidió el futuro de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial entre la Unión Soviética, Reino Unido y EEUU.

  • Lo primero que visitamos con la excursión fue el Puente Glienicke que cruza el río Havel y conecta Berlín y Postdam. Coloquialmente conocido como el Puente de los Espías, era donde tenían lugar los intercambios de espías capturados durante la Guerra Fría entre la Unión Soviética y EEUU. Ha sido escenario y tema muy recurrente en el cine.
Puente Glienicke. Imagen de Michael Kauer en Pixabay
  • Una vez en el centro de la ciudad, se puede ver la zona de la Plaza del Mercado Antiguo (Alter Mark) Es el centro histórico de Potsdam. En esta plaza, había estado situado el palacio de la ciudad, construido en 1662, pero que, seriamente dañado durante la segunda guerra mundial, fue finalmente derruído por las autoridades comunistas es 1961. La Puerta de la Fortuna fue reconstruida en su posición original, lo que marca la idea de reconstruir el palacio. En el centro de la plaza, destaca la cúpula de la Iglesia de San Nicolás (Nikolaikirche). También aquí se encuentra el Alter Rathaus (Antiguo Ayuntamiento).
  • Barrio Holandés, también llamado coloquialmente como el “pequeño Amsterdam” que se construyó de esta forma al estilo holandés con ese ladrillo rojizo para que los holandeses, que llegaron a esta ciudad durante el s. XVIII, se sintieran a gusto.
  • Palacio Nuevo: imponente palacio construido por orden de Federico II para demostrar el nuevo poder de Prusia  tras el final de la Guerra de los Siete Años.
  • Palacio de Cecilienhof, donde tuvo lugar la famosa conferencia y se firmó el tratado de Potsdam, en el que se decidió el orden político y territorial de Europa y Alemania entre EEUU, la URSS y Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial. Construido al estilo de una casa de campo inglesa.
  • Puerta de Branderburgo, más antigua que la de Berlín.
  • Palacio y parque de Charlottenhof: el palacio, al estilo de una villa romana, fue la residencia de verano de Federico Guillermo IV y Elisabeth von Bayer, como regalo de Federico Guillermo II.  
  • Palacio Sanssouci, considerado como el Versalles Alemán, quizá lo más sorprendente de la ciudad. Fue la residencia de caza del rey Federico Guillermo I y, después, de la realeza prusiana. El nombre viene de sans souci, en francés sin preocupaciones y una vez llegas allí entiendes perfectamente el nombre. Está diseñado para disfrutar de la naturaleza sin preocupaciones. La vista desde lejos antes de llegar a la fuente es espectacular, y aunque en primavera debe ser increíble porque todo el jardín son vides escalonadas, incluso en invierno llama mucho la atención. El palacio parece que surja del propio jardín. Una cosa realmente curiosa en este palacio es que en las tumbas que se encuentran delante del palacio, en una de ellas, en la de Federico II de Prusia, en lugar de depositar flores, tradicionalmente se depositan patatas y esto es porque este rey fomentó el cultivo de la patata en Alemania.
  • Palacio de Babelsberg, que parece un castillo de cuento.
Barrio holandés. Photo by Reiseuhu on Unsplash
Palacio Sanssouci. Imagen de neufal54 en Pixabay

La excursión a Potsdam terminaba a eso de las 16h. por lo que volví a Berlín y la guía nos recomendó el Mercado Mauepark (en U-Bahn: estaciones Eberswalder Straße (línea U2) y Bernauer Straße (línea U8). Tram (tranvía) M10, parada: Wolliner Straße), que solo está los domingos  de 8 a 18 horas y donde se venden todo tipo de objetos antiguos, ropa vintage, vinilos… Una verdadera maravilla. Además, hay puestos de comida muy variados. Está al lado de una especie de colina con césped donde la gente se sienta a beber cerveza, hay también canchas de baloncesto y cuando hace buen tiempo se monta un karaoke y cualquier persona puede ponerse a cantar. Para mí fue el mejor lugar de Berlín, se respira un ambiente diferente, muy alternativo y te das cuenta de la gran riqueza cultural y artística de esta ciudad. Un verdadero descubrimiento que nadie que esté en Berlín un domingo se debería perder.

Cerca del mercado, se encuentra el Memorial del Muro de Berlín en Bernauer Strasse. Esta calle, durante aquellos años, servía de verdadera frontera entre las dos Alemanias. Las personas que vivían aquí, de la noche a la mañana, se vieron separadas por un muro: familias, amigos… Hubo incluso personas que saltaron desde sus casas para pasar de un lado a otro, hasta que taparon todas las ventanas. Ahora, en este memorial, lo que era el muro está marcado con unos tubos de acero, «vigilados» por una torre fronteriza, y varios paneles con imágenes y textos en diferentes idiomas. 

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Mercado Mauepark

Una cosa curiosa de Berlín es que, en bastantes lugares, se pueden encontrar maquinas antiguas de Fotomatón analógicos donde llevarte un bonito recuerdo de tu viaje, una de ellas está justamente a la entrada de este mercado.

3º DÍA: Lugares más emblemáticos de Berlín y el Muro

Como ya expliqué en el post de los preparativos, disponía de poco tiempo para una ciudad tan espectacular y tan rica. Así que para la mañana de mi último día cogí la visita guiada por Berlín que comenzaba a las 10 horas y duraba 4 horas. Partíamos de Alexanderplatz hasta la puerta de Branderburgo a las 14 horas. Recorrimos los lugares más característicos de Berlín y lo bueno de hacerlo con guía es que además de explicarte la historia, te cuenta lugares que visitar después, restaurantes, etc. Aun así, para el caso de ir por libre, te dejo aquí qué no puedes dejar de visitar:

  • Alexanderplatz con su famosa Torre de la Televisión, donde se puede subir, y el Reloj Mundial. Esta plaza tuvo una gran importancia durante la Guerra Fría, era el centro de la Alemania Oriental y en ella tuvieron lugar las grandes huelgas que influyeron en la caída del muro.
Alexanderplatz. Imagen de Bernd Joisten en Pixabay
  • Ayuntamiento Rojo, detrás de Alexanderpltz.
  • Nikolaiviertel. Barrio de estilo medieval, que fue prácticamente destruido durante la guerra y para su reconstrucción se decidió intentar hacerlo de la manera más exacta posible, hecho que ha dado lugar a críticas, ya que algunas personas lo vean como algo irreal, puesto que son edificios de estilo medieval pero construidos hace pocas décadas. Es un lugar con gran cantidad de restaurantes, bares y tiendas. A mí me pareció muy bonito, aunque sí que es curioso que un barrio medieval haya sido construido en los años 80. Destaca la Iglesia de San Nicolás que le da el nombre al barrio. 
  • Isla de los Museos. Situada sobre el río Spree, es uno de los conjuntos de museos más importante del mundo. Está formada por: Museo de Pérgamo, Museo Nuevo, Antigua Galería Nacional, Museo Bode y Museo Antiguo.
  • Catedral de Berlín, es el edificio religioso más representativo de la ciudad. Destaca especialmente su cúpula de cobre de color verdoso. Durante la guerra fue muy dañada y se llevaron a cabo reconstrucciones, sobre todo de la cúpula, que han durado hasta 2002 y han sido verdaderamente costosas. A la cúpula es posible su acceso y las vistas dan a todo el centro de Berlín.
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Catedral de Berlín
  • La Nueva Guardia. Construida para conmemorar la derrota de las tropas de Napoleón y celebrar la liberación de Berlín. Ha servido como lugar de conmemoración de muchas cosas, pero actualmente pretende homenajear a todas las víctimas, ya sean de guerras, del fascismo… Dentro se encuentra una escultura de una madre sosteniendo a su hijo muerto y lo llamativo es que está situada justo debajo de un agujero que hay en el techo, por lo que soporta la lluvia y las inclemencias del tiempo, como metáfora del sufrimiento del pueblo.
  • La Universidad Humboldt de Berlín, por donde han pasado grandes filósofos e intelectuales como Hegel, Marx o Einstein.
  • Para visitar estos edificios hemos ido pasando por la avenida Unter den Liden, que se trata de una de las más importantes de Berlín que fue muy dañada durante la guerra, pero que tras la caída del Muro de Berlín se le devolvió su esplendor.
  • Bebelplatz donde está la Ópera Estatal y la Iglesia Católica más antigua. Aunque lo más conocido de esta plaza es que en ella tuvo lugar la famosa Quema de los libros de 1933, donde se quemaron miles de libros, censurados por los nazis, de Marx, Freud, Heine. Como curiosidad, este último, 100 años atrás, había escrito “Eso sólo fue un preludio, ahí donde se queman libros, se terminan quemando también personas». En el centro de la plaza hay una losa de cristal que cubre una estantería vacía en memoria de este momento histórico.
  • Gendarmenmarkt con sus Iglesias gemelas.
  • Friedrichostrasse, se supone que el centro financiero y comercial de Berlín, pero como nos explicó nuestro guía muchos de los edificios están vacíos. Berlín, a pesar de ser la capital de Alemania, no es el centro financiero del país realmente.
  • Checkpoint Charlie fue uno de los puntos más conocidos durante la Guerra Fría donde conseguir el visado diurno para cruzar de Berlín Este a Berlín Oeste. Era uno de los pocos puntos fronterizos donde se podía cruzar de un lado a otro del muro. Actualmente hay una réplica del cartel que hubo en su momento que decía “Está abandonando el sector americano”. Además, hay una especie de representación de cómo sería este punto fronterizo.
  • Monumento al Holocausto, 2711 bloques de hormigón de diferentes alturas que conforman el monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa. Puede recorrerse por dentro, entre los bloques, y las sensaciones son muy diversas. Hay mucha gente que lo considera feo, yo no hablaría de feo, habría de sobrecogedor, imponente, incluso algo claustrofóbico. Pasar por esos grandes bloques de hormigón sabiendo lo que conmemoran crea un ambiente, una tensión que desde mi punto de vista sí cumple con su cometido.
  • Puerta de Brandemburgo, antigua puerta a la ciudad convertida en su símbolo. Mide 26 metros, no me la esperaba tan grande y, cuando te acercas y ves el diámetro de sus columnas y su altura, realmente sorprende. Algo bastante curioso es que, durante la división de la ciudad por el Muro, se quedó en tierra de nadie y era prácticamente inaccesible para la población.
  • Reichstag (Parlamento alemán). Uno de los edificios más significativos de la ciudad. Para visitarlo hay varias opciones: visita guiada, visita a la cúpula o escuchar una sesión plenaria. La cúpula está abierta de 8 de la mañana a 12 de la noche, siendo la última visita a las 22h. Para poder subir hace falta una reserva con antelación en la página del Parlamento (Bundestag), aunque la entrada sea gratuita, ya que así se ha conseguido evitar las largas colas.
Imagen de Johannes Plenio en Pixabay
Puerta de Brandemburgo. Imagen de Oscar fernando Melo Cruz en Pixabay

Por la tarde fui a visitar la parte más conocida del Muro de Berlín, el tramo más largo lleno de sus famosas pinturas, East Side Gallery. Para ello, es interesante desplazarse hasta el final de la línea M10 del tranvía, hasta la estación Warschauer StraBe. Es una estación muy próxima al antiguo muro, en la que se puede observar de forma gráfica en qué modo afectó la división de la ciudad al desarrollo del transporte público. Muy cerca de aquí está el tramo del muro al que fui, donde se encuentran las pinturas más conocidas.

Muro de Berlín

Y hasta aquí la ruta de 3 días por la ciudad de Berlín y alrededores. Por la tarde noche, cogíamos el avión hacia Madrid. Para ir al aeropuerto, hicimos lo mismo que a la ida, tren hasta allí. 

Como ya dije en el post de los preparativos, otra de las excursiones también muy interesantes era el campo de concentración de Sachsenhausen, pero como mi idea es visitar más pronto que tarde Polonia, reservo la visita a un campo de concentración para Auschwitz, y, por eso, me decanté por la visita a Potsdam.

Espero que si tenéis pensado viajar a Berlín os sirva de ayuda. Y para cualquier duda o apunte podéis dejar un comentario o contactar conmigo.

Nos leemos pronto.

M.

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